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Los mejores consejos neurocientíficos para superar el estrés de los exámenes

Los mejores consejos neurocientíficos para superar el estrés de los exámenes

Os contamos cómo podemos superar el estrés de los exámenes basándonos en nuestros conocimientos sobre el cerebro.

Universitarios, opositores, estudiantes de instituto, ¡vuestros exámenes se acercan!

Seguro que la mayoría de vosotros tenéis las materias de las que os vais a examinar más que controladas, pero en ocasiones el estrés puede jugar alguna mala pasada, no sólo mientras se realiza el examen, sino también durante el periodo de estudio.

Es cierto que dosis pequeñas de estrés pueden favorecer una mejor concentración, por aquello de que hay personas que trabajan mejor bajo presión, pero en el momento que pasamos ese punto la ansiedad se duplica y comenzamos a sentir un miedo irracional que nos impide concentrarnos en los apuntes. ¿Y cuál es la mejor forma de solucionar este problema? Sabiendo cómo hace nuestro cerebro para gestionar el estrés, ya que la mejor forma de vencer al enemigo es conocerlo.

¿Cuánto tiempo deben durar las sesiones de estudio para superar el estrés de los exámenes?

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Si tenéis en la familia algún aficionado al refranero popular seguro que alguna vez habéis escuchado eso de “burro grande ande o no ande“. Pues bien, en este caso podría aplicarse la frase a aquellas personas que piensan que por estudiar más horas seguidas tendrán mejores resultados, ya que están bastante equivocadas.

Está comprobado que el cerebro humano sólo se puede concentrar de manera efectiva durante 45 minutos, por lo que lo recomendable es hacer sesiones de estudio de una hora, teniendo en cuenta que en los últimos quince minutos deberá hacerse un pequeño descanso.

Ojo, que no os estoy diciendo que estudiéis una hora al día, sino que hagáis breves paradas, para que vuestro cerebro recargue las pilas y pueda comenzar de nuevo.

¿Por dónde se debe comenzar a estudiar?

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Otra costumbre bastante equivocada que todos hemos tenido a la hora de estudiar es la de comenzar por lo más fácil. “Venga, empiezo por lo facilito y me lo voy quitando del medio”. Esto es igualmente aplicable al trabajo, cuando el jefe te manda varios cometido y comienzas por el más sencillo, para ir cogiendo el ritmo.

Pues no. A medida que vamos avanzando en el estudio o el trabajo el cerebro está más cansado, por lo que será más difícil mantener la concentración, de modo que lo más aconsejable es comenzar por lo más complicado, aprovechando nuestro mejor momento y dejar lo más fácil para cuando estemos más cansados.

La importancia de la positividad durante el estudio

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Sí, esto es más difícil de decir que de lograr, pero nadie dijo que todos estos consejos fuesen a ser sencillos. Sin embargo, está demostrado lo importante que es la positividad a la hora de lograr objetivos. Por ejemplo, hace poco os hablamos de cómo influye el apoyo de la familia y los profesores de los niños en la realización de pruebas como la reválida. Esto lleva a los pequeños a tener más confianza en sí mismos, afrontando el examen de un modo más optimista y obteniendo con ello mejores resultados.

En el caso de las pruebas a las que nos sometemos cuando somos mayores ocurre exactamente lo mismo. Si nos centramos en los pensamientos positivos tratando de dejar a un lado ideas negativas como el “voy a suspender” o el “voy a decepcionar a mi familia” los resultados serán mucho mejores. En caso de que esto no se pueda lograr fácilmente, podría ser aconsejable acudir a un psicólogo, que nos ayudaría a trabajar este tipo de temas, haciéndonos ver que al fin y al cabo estas pruebas no son algo de vida o muerte y que siempre habrá un modo de recuperarlas si se suspenden.

Si después de todo seguís teniendo dudas no dejéis de ver las guías de estudio basadas en argumentos científicos de las que disponemos, ya que si hay alguien que puede ayudarnos a conseguir nuestros logros esa es la ciencia. Después de nosotros mismos, claro.