Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

Por qué tomar medicamentos contra la migraña no sirve de nada

Por qué tomar medicamentos contra la migraña no sirve de nada

Conseguir que un tratamiento contra la migraña sirva al 100% de los pacientes es casi imposible, pues cada persona con migraña es un mundo a parte.

Lograr un tratamiento contra la migraña universal y 100% efectivo para todo el mundo es algo (casi) imposible.

La migraña, cuyo origen aún sigue siendo tema de debate en la medicina del siglo XXI, es un tipo de dolor de cabeza que suele afectar solo a medio craneo, asociando molestias frente a la luz y el sonido (fotofobia y sonofobisa), e incluso hipersensibilidad a los olores. Normalmente empieza como un dolor alrededor de uno de los ojos, extendiéndose por media cara hasta ser insoportable.

Muchos logran controlar su migraña, pero también saben que el tratamiento es una ruleta de la suerte: A menudo nosotros, los médicos, no logramos acertar el medicamento adecuado para ayudar con el dolor. Y, de hecho, así lo corrobora una encuesta realizada recientemente por el Sindicato de Salud de EE.UU.

El tratamiento contra la migraña universal, algo casi imposible

En la encuesta se tuvo en cuenta la opinión de 3.900 personas con migraña. De entre ellos, tan solo el 40% afirmó estar satisfechos con su tratamiento contra la migraña (¡menos de la mitad!). Bien es cierto que no hay dos pacientes iguales, y en los casos de migraña esto es más exagerado, pero la industria farmacéutica parece haber olvidado en parte a estos pacientes.

medicacion

Hoy en día tenemos 3 tipos diferentes de fármacos contra la migraña: Abortivos, preventivos o de rescate. Los primeros, los abortivos, intentan parar el proceso cuando empezamos a notar los síntomas de que va a producirse una migraña (como malestar, náuseas… es la llamada “aura” de la migraña); los segundos o preventivos se usan para evitar que se produzca la migraña y muchas veces se toman a diario. Finalmente, los de rescate son medicamentos que se usan cuando ya se siente el dolor de cabeza. Normalmente a este último grupo pertenecen los antiinflamatorios en general.

Los medicamentos preferidos suelen ser los “abortivos”, los cuales usan el 66% de los pacientes. Entre ellos, destacan los triptanos, los más estudiados a nivel científico. Sin embargo, esto no implica que sean perfectos, y sus efectos secundarios pueden llegar a ser peores que la misma migraña.

Los efectos secundarios del tratamiento contra la migraña

Los triptanos funcionan uniéndose a unos receptores cerebrales en particular, los receptores de serotonina, justo los mismos que usan los antidepresivos para mejorar los síntomas de depresión y de ansiedad. En este caso su función es mejorar la contracción de los vasos sanguíneos, impidiendo que progrese la migraña.

Según un estudio de 2014, los triptanos mejoraban el dolor durante dos horas en un 68% de los casos, y durante 24 horas en un 54% de los casos. Parece bastante prometedor, pero no todo son ventajas.

Entre los efectos secundarios de este tratamiento contra la migraña están el mareo, náuseas, debilidad… Además, si ya se toman antidepresivos, no se pueden tomar a la vez triptanos (recordemos que usan los mismos receptores cerebrales). Si se toman juntos, pueden provocar el llamado “síndrome serotoninérgico“, algo que puede llegar a ser fatal.

¿Por qué es tan complicado tratar la migraña?

origen_cefalea

Uno de los grandes motivos, y probablemente el más importante, por los que la migraña es casi impredecible es su gran variabilidad: Los cambios de presión, un olor inusual, e incluso tomar el sol pueden desencadenar la migraña. Sabemos que el origen cerebral de la migraña es el hipotálamo, pero el por qué empieza todo el proceso y cómo pararlo a este nivel sigue siendo desconocido.

Hasta el 97% de los pacientes que sufren migraña saben reconocer sus desencadenantes, pero la gran mayoría admite que evitar dichos desencadenantes es casi imposible.

La industria farmacéutica no ha puesto todo lo que podría de su parte, y actualmente muchos paciente se han vuelto dependientes de la morfina y sus derivados para tratar su dolor. Además, muchos pacientes se sienten incomprendidos, cuando la realidad es que el 64% de sienten preocupados por no saber controlar sus síntomas delante de la gente, el 46% sentían vergüenza por su enfermedad, y el 41% confesaba que ocultaba su migraña a los demás.

Por suerte durante los últimos años estos estigmas están cambiando. Sin embargo, queda pendiente el objetivo de lograr un tratamiento contra la migraña efectivo y universal para todos los pacientes. Algo que, como hemos podido comprobar, es complejo y requerirá años de investigación.