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La bacteria feminista: Wolbachia

La bacteria feminista: Wolbachia

Hoy, en la sección del microbio de la semana, os hablamos de Wolbachia, una bacteria feminista que puede ayudarnos a luchar contra los virus tropicales.

Hoy, en la sección del microbio de la semana, vamos a hablar de uno conocido por su gran activismo dentro del marco del movimiento feminista.

Se trata de Wolbachia, una bacteria patógena para los artrópodos, que es capaz de llevar a cabo un gran número de técnicas muy variadas para contribuir a que las poblaciones que infecte acaben estando compuestas únicamente por hembras.

Pero no creáis que lo hace por adhesión al feminismo, sino por beneficio propio, que para estas cosas las bacterias son muy suyas y sólo piensan en perpetuar su especie.

Wolbachia, la bacteria patógena que odia a los machos

wolbachia

Esta bacteria fue descrita por primera vez en 1924, pero en un principio sus descubridores no supieron ver que fuese capaz de hacer nada relevante, por lo que cayó en el olvido durante una temporada; hasta que en los años 50, durante un proceso de investigación que utilizaba cierta especie hospedadora como modelo experimental, los investigadores se percataron de una serie de detalles muy curiosos al realizar cruces entre los insectos.

Si cruzaban machos infectados con hembras infectadas, aparecía descendencia sin ningún tipo de problema, del mismo modo que al cruzar machos sin infectar con hembras infectadas; pero, en cambio, si el cruce se realizaba entre un macho infectado y una hembra sana no había forma de obtener crías.

El problema parecía estar en las hembras sanas, por lo que pronto estos científicos descubrieron que estas bacterias trataban a toda costa de perpetuarse, favoreciendo la reproducción de hembras infectadas, mientras que bloqueaban a las sanas, haciendo que si el esperma de un mosquito infectado fecundaba un óvulo sano, éste se autodestruyera.

Esto es un proceso llamado incompatibilidad citoplasmática y no es el único usado por esta bacteria feminista, pues también emplea otras medidas más drásticas, como la muerte de los machos infectados, la inducción de la partenogénesis (reproducción en la que no es necesario el macho) o la feminización de los machos a través de la inducción durante el desarrollo de la síntesis de hormonas femeninas.

Como resultado, si sólo quedan hembras, no les queda más remedio que reproducirse por partenogénesis, creando copias idénticas de sus células en las que, además, la bacteria podrá esparcirse a sus anchas.

Wolbachia para tratar enfermedades tropicales

Malaria

Algunas virus como el del dengue o la malaria utilizan como vector para su distribución al mosquito Aedes aegypti; que, a su vez, también es un hospedador de Wolbachia.

Curiosamente, el virus y la bacteria no pueden convivir juntos en el interior del insecto, de modo que si Wolbachia se reproduce, se disminuirán muchísimo las posibilidades de incubación del virus.

Por eso, desde hace años se está tratando de introducir este microorganismo en poblaciones salvajes del mosquito, con el fin de hacer más complicada la propagación de la enfermedad.

Por lo tanto, estamos ante un nuevo caso en el que una bacteria puede ser de gran utilidad para los seres humanos. Ella gana y nosotros también.