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La colorida biodiversidad escondida bajo el hielo de la Antártida, en vídeo

La colorida biodiversidad escondida bajo el hielo de la Antártida, en vídeo

La biodiversidad de la Antártida no solo se compone de focas, pingüinos y ballenas. Bajo la gruesa capa de hielo habitan muchos otros organismos vivos.

Cuando pensamos en “biodiversidad de la Antártida”, inmediatamente pingüinos, focas y ballenas aparecen en nuestra mente.

Pero, ¿qué sucede bajo la gruesa capa de hielo de la Antártida? ¿qué maravillas se esconden ahí? Eso mismo se preguntaron Glenn Johnstone y sus colegas australianos, los cuales pensaron que sería buena idea adjuntar una cámara a un vehículo de control remoto y meterlo en las frías aguas del sur del planeta.

Y sí, fue buena idea, pues gracias a esta misión desplegada en la bahía de O’Brien, cerca de la estación de investigación Casey (al este de la Antártida), este robot investigador ha podido darnos a conocer la gran biodiversidad de la Antártida escondida en el mundo submarino.

La colorida biodiversidad de la Antártida

El robot no sólo fue capaz de captar imágenes de la biodiversidad de la Antártida escondida bajo el hielo, sino que también fue capaz de registrar datos de pH, oxígeno, salinidad y temperatura de dichas aguas cada hora desde noviembre de 2015.

Como bien comentan los investigadores, la biodiversidad de la Antártida a nivel submarino es colorida, dinámica y diversa (valga la redundancia), donde se pueden observar esponjas, arañas de mar, erizos, pepinos de mar y estrellas de mar habitando aguas a -1,5º durante todo el año bajo una capa de hielo de 1,5 metros de grosor.

Lo malo, como también apuntan los científicos, es que si un iceberg se mueve por una de estas comunidades submarinas la cosa puede acabar muy mal. Aún así, normalmente la capa de hielo marino proporciona una gran protección contra tormentas y favorece un ambiente estable para estos seres vivos submarinos.

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Esencialmente, este robot-cámara no se lanzó al mar solo para ver la biodiversidad de la Antártida y enseñarnos un impresionante vídeo, sino que buscaba determinar el impacto de la acidificación de los océanos de forma específica en el Océano Antártico en consecuencia al aumento de las emisiones de CO2 del planeta (hasta una cuarta parte del CO2 vertido a la atmósfera es absorbido por el océano, lo que aumenta su acidez).

Precisamente la Antártida es uno de los primeros lugares donde se miden los efectos perjudiciales de esta acidificación de los océanos.

Según los investigadores, incluso pequeños cambios en la ruptura del hielo marino pueden alterar esta biodiversidad de la Antártida que habita bajo el hielo. Y tanto el aumento de las temperaturas como el aumento del grado de acidez pueden ser culpables de dicha ruptura de hielo.