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Si tu teléfono tiene contraseña, ¿por qué un arma no la tiene?

Si tu teléfono tiene contraseña, ¿por qué un arma no la tiene?

El uso de armas de fuego sin autorización del propietario es algo que podría quedar atrás con las nuevas fusiones de armas y tecnologia.
6/02/2017 a las 22:20 UTC · Marcos Bandera de Lara

La tecnología está cobrando una importancia cada vez mayor en nuestras vidas. Eso es algo que podemos observar a simple vista al salir a la calle y ver como ha cambiado la sociedad.

Los dispositivos móviles han inundado los hogares, los despachos y las escuelas. La mayoría de ellos están protegidos por una contraseña que, cuando es introducida incorrectamente, hacen preguntas personales sobre la personas que posee el dispositivo.

Estas medidas buscan que el hackeo sea más complicado y que los ladrones se lo piensen dos veces antes de intentar robarlos. Podríamos decir que la seguridad es una parte vital en la era donde la tecnología está por todas partes.

La seguridad y las armas, un tema pendiente de resolver

Pero la seguridad abarca muchos más ámbitos que el de los dispositivos móviles y su definición es cada vez más amplia. La tecnología no solo debe ser útil y eficiente para los usuarios, sino que debe ser segura para su uso.

Fue alrededor de 2003 cuando, además del derecho a portar armas, también se incluyeron ciertos dispositivos de autodefensa no letales tales como tasers y cámaras de videovigilancia oculdas. Más tarde se comenzó a asociar la expresión “tecnología inteligente” casi exclusivamente con armas inteligentes.

Este tipo de armas de fuego han sido programadas para disparar tan solo por la persona autorizada. No cabe duda de que esta es una gran medida de seguridad que ayudará a evitar accidentes.

Kai Kloepfer es un estudiante de 19 años que actualmente esta cursando el primer año en el MIT (Inistituto Tecnológico de Massachusetts). Este estudiante comenzó a trabajar originalmente en un arma de seguridad para una feria de ciencias cuando estudiaba secundaria.

El prototipo de pistola inteligente de Kloepfer, que sigue evolucionando, funciona de manera muy parecida a las armas convencionales, aunque con una gran diferencia: habrá un escáner de reconocimiento de huellas dactilares en el mango.

Esto significa que las personas no autorizadas – como los niños pequeños que la encuentran sin querer o los adolescentes que buscan suicidarse – no pueden acceder a armas de fuego que son propiedad de otras personas”, dijo Kloepfer a CBS News durante una entrevista.

El prototipo carga del mismo modo que lo hace un smartphone, con un cable de corriente, lo que facilita el cuidado del arma.

Kloepfer cree que las respuestas que ha recibido en relación con este tipo de arma han sido favorables. De hecho, Nicholas Kristof, un escrito en “The New York Times” contribuyó con una opinión positiva en 2015.

Las armas de fuego inteligentes están más cerca que nunca

Kloepfer cita el tiroteo que tuvo lugar en un cine de Aurora, Colorado, Estados Unidos, en julio de 2012. El joven tenía tan solo 15 años de edad en el momento en que sucedió y el estar tan cerca de dicho suceso lo marcó para siempre y provocó que se involucrara en la seguridad de las armas de fuego.

Aunque no cabe duda de que estamos ante una medida de seguridad que cambiaría el panorama para siempre. Hay quienes cuestionan si las buenas intenciones de un joven e inexperto podrían ayudar realmente.

De hecho, Jared Campbell, ex jefe de operaciones marinas y de operaciones en el Family Shooting Center de Colorado, no ve dicha pistola como la herramienta más útil.

Todos en el ejercito hacen uso de guantes. Es obligatorio. Existen demasiadas variables cuando se trata de combatir. “Con la tecnología, siempre hay un problema de fiabilidad. Con las armas, el fracaso no es una opción”, dijo Campbell.

Todos estos factores son los que han provocado que Kloepfer haya tardado más de 4 años en poner un sensor de huellas dactilares en la empuñadura de una pistola. Lo más importante es que la seguridad no sea un problema para aquellos que realmente si necesitan hacer uso del arma en cuestión.