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Ubuntu Linux recopilará datos de nuestro sistema, ¿afectará a nuestra privacidad?

Ubuntu Linux recopilará datos de nuestro sistema, ¿afectará a nuestra privacidad?

Canonical ha anunciado que Ubuntu recopilará datos del sistema a partir de la próxima versión de la distro, ¿deberíamos preocuparnos?

Tradicionalmente las distros Linux han sido la alternativa perfecta para los que no confían en Microsoft o Apple y la extensiva recopilación de datos; en Windows 10, concretamente, la polémica sobre la cantidad de información recopilada sigue siendo polémica.

Eso cambiará con Ubuntu 18.04 LTS, la próxima versión de la distro Linux de escritorio más popular del planeta; Canonical, la compañía detrás del proyecto, ha anunciado en una lista de correo que empezará a recopilar información del sistema. Pero, ¿es hora de buscar otra distro?

Ubuntu recopila datos del sistema, esto es lo que enviará

Por defecto, Ubuntu 18.04 LTS recopilará datos “de diagnóstico”, relacionados con nuestro sistema, y los enviará de manera cifrada a los servidores de Canonical. En cualquier momento podremos ver la información recopilada, que incluye:

  • “Sabor” de Ubuntu, como por ejemplo, si usamos Kubuntu u otra distro con otro entorno.
  • Versión de Ubuntu.
  • Si existe conectividad de red.
  • Familia de procesadores.
  • Memoria RAM.
  • Espacio en disco.
  • Resolución de la pantalla.
  • Fabricante y modelo de tarjeta gráfica.
  • Fabricante OEM de nuestro ordenador en caso de que lo hubiera.
  • Localización, basada en la que seleccionamos durante la instalación del equipo.
  • Duración de la instalación.
  • Si se ha activado el inicio de sesión automático.
  • Particiones de disco.
  • Si hemos seleccionado la instalación de software de terceros (como códecs o drivers).
  • Si hemos descargado actualizaciones durante la instalación.
  • Si LivePatch está activo.

Hay unos detalles muy importantes que hay que aclarar. Para empezar, no se comparte la dirección IP del equipo; es cierto que la IP no sirve para identificar legalmente a un usuario, pero no deja de ser un dato relativamente privado.

Segundo, que la localización no se obtiene usando la dirección IP, o cualquier otro método, sino que Canonical se “fía” de la información que damos cuando instalamos el equipo.

Por último, podremos desactivar la recopilación de datos durante la instalación; además, una nueva opción aparecerá en la configuración del sistema para desactivarla si nos hemos arrepentido.

Ubuntu, en el centro de la polémica

Pese a todas estas consideraciones, la decisión de Canonical será polémica sin duda alguna. Sobre todo porque la opción de recopilar datos estará activada por defecto; es decir, que si ya hemos instalado Ubuntu muchas veces y vamos pulsando “Siguiente” continuamente, puede que no nos demos cuenta de que hemos dejado activada la recopilación de datos.

Ya hay voces en la comunidad que piden que la recopilación de datos sea voluntaria; pero entonces Canonical no obtendría tanta información como desea.

Pero sobre todo, es una cuestión de filosofía. Cuando uno usa Linux, no espera tener que lidiar con este tipo de cuestiones; ahora los usuarios de Linux se ven obligados a tener unas consideraciones similares a las de un usuario de Windows.

De todas las distros Linux, Ubuntu nunca ha tenido reparos en experimentar rozando los límites de la privacidad. Por ejemplo, durante un tiempo el buscador integrado en el escritorio mostraba resultados de Amazon relacionados con nuestras búsquedas; inicialmente, esa información se enviaba sin cifrar a Internet, con el peligro que ello conllevaba.

Por último, está la cuestión de para qué serán usados los datos recopilados. El mensaje que aparecerá aún no está decidido, pero hablará de “mejorar Ubuntu”. Los ingenieros de Canonical necesitan más información sobre los sistemas de sus usuarios para tomar decisiones de futuro.

Por otra parte, Canonical no es una ONG, y nunca ha ocultado su intención de ganar dinero con Ubuntu. Si esta recopilación de datos podría formar parte de ese plan en el futuro, es algo que está por ver.