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El nuevo procesador cuántico de Google puede solucionar el gran problema que impide la “supremacía cuántica”

El nuevo procesador cuántico de Google puede solucionar el gran problema que impide la “supremacía cuántica”

Bristlecone es el nuevo procesador cuántico de Google, con el que la compañía quiere alcanzar la supremacía cuántica solucionando su gran problema.

La llamada supremacía cuántica, el momento en el que un procesador cuántico sea capaz de hacer cosas que un procesador normal, tiene un gran obstáculo delante.

Aunque empresas como IBM, Google, y muchas más ya han creado procesadores cercanos a este ideal, aún no han conseguido alcanzar la supremacía cuántica. Para conseguirlo, el procesador debería ser capaz de ejecutar algoritmos más allá de lo que nunca se ha conseguido hasta ahora; y para eso, no pueden simplemente añadir qubits hasta que ocurra.

El nuevo procesador cuántico de Google va a por el gran problema de esta tecnología

Google ha anunciado hoy Bristlecone, su nuevo procesador cuántico, con el que pretenden demostrar, y solucionar, el gran problema de la tecnología cuántica. Que por mucho que se añadan qubits, si no se reduce el porcentaje de errores en las operaciones de lectura y lógica, realmente no sirve para nada.

Todos los procesadores cuánticos fabricados hasta ahora sufren unos porcentajes de error elevados; y eso implica volver a realizar operaciones y gastar un tiempo precioso. Estos errores se producen por la propia naturaleza inestable de los qubits, los bits cuánticos, que pueden tomar el valor 0, 1, o ambos a la vez; además, un qubit sólo puede guardar ese valor durante un periodo de unos 100 microsegundos.

Aunque se calcula que sólo son necesarios 49 qubits para alcanzar la supremacía cuántica, estos errores lo impiden. Bristlecone, en cambio, posee nada menos que 72 qubits, mucho más que otros desarrollos; pero para Google, eso no es lo importante.

procesador cuántico de Google

Los investigadores de Google afirman que la clave está en la “armonía” entre todas las partes, desde el procesador y la electrónica, al software. Bristlecone será el banco de pruebas, desarrollando sistemas con bajos porcentajes de error y centrados en la escabilidad.

Bristlecone se usará en simulación cuántica y la optimización de esta tecnología, aunque también se aprovechará en el aprendizaje automático para el desarrollo de nuevas IAs. ¿Serán capaces de alcanzar la supremacía cuántica?