Omicrono, la tecnología de El Español

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Larry Page, el co-fundador de Google más conocido públicamente y CEO de Alphabet, también ha desarrollado su propio taxi volador como lo está haciendo Porsche, Daimler, Uber o Airbus. Realmente no ha sido desarrollado por Larry Page en sí, sino por su desconocida compañía Kitty Hawk, que trabaja de forma conjunta con el gobierno de Nueva Zelanda. Cora, su taxi volador, ya está listo.

El proyecto, no obstante, no se ha desarrollado en secreto, sino que se conocía públicamente. De hecho, el año pasado se publicaron algunas imágenes del taxi volador flotando por encima del agua. Desde entonces Cora ha cambiado mucho. Se realizarán pruebas reales en Nueva Zelanda este mismo año, además de que pronto comenzarán a comercializarse; eso sí, algo más tarde de lo esperado. Según la Primera Ministra Jacinda Ardern, este proyecto encaja totalmente con el objetivo de emisiones cero para 2050.

180 kilómetros por hora y completamente eléctrico y autónomo

Es totalmente autónomo (no es necesario que haya un piloto a bordo ni que nadie lo está controlando desde fuera, sino que se maneja solo), puede viajar a velocidades desde 150 a 180 kilómetros por hora, y como es eléctrico tiene una autonomía total de unos 100 kilómetros. Es capaz de volar entre los 500 y los 3000 pies, muy distante de los 30 000 a los 40 000 pies a los que vuela un avión comercial.

Conocemos nuevos detalles del taxi autónomo de Larry Page, pero todavía hay muchas incógnitas

A pesar de que tiene dos alas (su diseño ha cambiado completamente con respecto al año pasado, dejando de parecer un drone), Cora no necesita una pista de despegue para alzar el vuelo o para aterrizar, sino que puede hacerlo de manera completamente vertical, como si fuera un helicóptero o un drone, gracias a los 12 rotores con los que cuenta (tiene otro adicional en la parte trasera para moverse horizontalmente en el aire o en tierra). Es capaz de llevar a dos pasajeros, como el resto de taxis voladores de este tipo.

Los taxis voladores son la segunda revolución del sector del transporte por detrás de aplicaciones como Uber o Cabify, que sin duda alguna han supuesto una diferencia sustancial a cómo nos movemos. En este caso, estaríamos hablando de un Uber pero en transporte aéreo, aunque como podemos imaginar con un precio muy prohibitivo y con una exclusividad bastante alta. De hecho, París es una de las pocas ciudades europeas en las que se podría disfrutar de este servicio. España por el momento ni siquiera se planeta, igual que otras muchas poblaciones.