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La importancia del sarcasmo en la inteligencia artificial

La importancia del sarcasmo en la inteligencia artificial

Aunque pueda parecer una tontería, el sarcasmo es uno de los mayores problemas a día de hoy para la inteligencia artificial.

Algo que es tan normal y natural como nosotros como el sarcasmo puede ser un auténtico misterio para una inteligencia artificial. Si a una máquina ya le puede costar comprendernos por completo, ¿cómo sabe cuando no estamos hablando en serio? ¿Cómo puede establecer la diferencia entre hablar normal y ser sarcástico?

El sarcasmo es algo tan nuestro que es difícil llevarlo a un ordenador. Hablando en Internet, se puede detectar porque alguien ponga “#sarcasmo”, por ciertas expresiones clave, o por el uso de ciertos elementos en la frase. Pero el sarcasmo no siempre es algo tan obvio. Por ejemplo, si ahora mismo digo “me encanta que me ignoren”, tu y yo entendemos que lo es, pero a una máquina le puede costar más comprenderlo.

Redes neuronales para comprender el sarcasmo

Como solución a este particular problema, un equipo de investigadores de los Institutos Indios de Tecnología está desarrollando métodos para que una máquina detecte el sarcasmo. Están comenzando con tweets, y su base es que “el corazón del sarcasmo es la incongruencia”.

Por ejemplo, si decimos que nos encanta que nuestro smartphone sólo tenga 2 horas de batería, la incongruencia está en que 2 horas no es una buena duración de la batería. Así que están usando tarjetas gráficas de Nvidia y TensorFlow para entrenar a una red neuronal que detecte estas incongruencias.

Según estos investigadores, sus métodos han conseguido detectar el sarcasmo con más efectividad que los métodos existentes. Para conseguirlo han entrenado su red neuronal con todo tipo de contenido, y han incluido la intensidad de las palabras y han utilizado datos de estudios de seguimiento de ojos.

Y todo este trabajo ha desembocado en dos herramientas. La primera sería un motor web con dos módulos entrenados para detectarlo, capaces de detectarlo en cualquier parte. La segunda es SarcasmBot, un chatbot capaz de respondernos con sarcasmo a lo que le digamos. Así que ahora las máquinas también pueden ser sarcásticas, justo lo que necesitábamos.