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Ya puedes convertirte en Iron Man con este traje con motores de reacción

Ya puedes convertirte en Iron Man con este traje con motores de reacción

Un loco inventor ha creado un traje volador para volar como si fuéramos Iron Man, con motores de reacción capaces de alcanzar los 50 km/h.

Hay gente que no para hasta hacer realidad los sueños más estrambóticos y peligrosos; sobre todo si supone emular a algún personaje de ficción. Desde las garras de Wolverine hasta coches que se convierten en robots, no deberíamos subestimar el poder de los frikis con dinero.

Pero Richard Browning seguramente se lleva la palma; el inventor lleva desde principios de 2017 demostrando su traje volador, con motores jet integrados. Básicamente, eso le permite flotar en el aire y avanzar a cierta velocidad; exactamente como lo hace Tony Stark, alias Iron Man.

El traje volador que nos convierte en Iron Man

Desarrollado en colaboración con la empresa Gravity Industries, el traje ya ha roto récords; en concreto, a finales del año pasado consiguió superar los 50 km/h durante una distancia de 100 metros para conseguir el Récord Guiness. Y sí, da tanto miedo como aparenta.

Y es el que el diseño se las trae. En vez de contar con un “jetpack”, una mochila con los motores, estos están acoplados a ambas manos del usuario; de esta manera cuenta con un mayor control, y es capaz de realizar maniobras imposibles de otra manera.

Ayer mismo Browning lo demostró en las calles de Londres, donde sorprendió a la prensa y a los curiosos cuando voló durante algunos metros. Todo era una maniobra publicitaria para anunciar que Browning y Gravity empezarán a vender este traje volador.

Las mejoras realizadas en los últimos meses les han convencido de que es el momento de ofrecerlo comercialmente. Entre estas mejoras está el peso, que se ha reducido a 27 kg gracias al uso de impresión 3D y materiales ligeros.

Pese a todo, los motores de reacción consumen unos cuatro litros de combustible cada minuto; así que los vuelos sólo duran entre tres y cuatro minutos, y por lo tanto es imposible alcanzar la altura de 3650 metros que teóricamente permite. Como mucho, su propio creador suele elevarse unos metros por motivos de seguridad.

Si esos riesgos no te importan, tal vez si lo haga el precio; unas 340.000 libras, 381.000 € que lo convierten en un juguete para ricos. Pero vaya juguete.