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La inteligencia artificial aprende rápido, demasiado rápido

La inteligencia artificial aprende rápido, demasiado rápido

Un nuevo proyecto de inteligencia artificial ha mostrado cómo es capaz de aprender tareas que incluso son complejas para los humanos.
7/11/2018 a las 21:05 UTC · Alvarez del Vayo

Uno de los campos en los que más se está avanzando dentro del ámbito de la tecnología es sin duda la inteligencia artificial. Tanto las grandes empresas como las instituciones públicas y privadas están realizando fuertes inversiones en este sector y es que saben que cambiará mucho nuestro día a día.

El último estudio que hemos encontrado lo ha realizado el Instituto de Tecnología de Georgia, que ha demostrado cómo la inteligencia artificial es capaz de aprender muy rápido una tarea que es muy compleja incluso para los humanos.

Nos referimos a poder vestirnos. Es algo que hacemos a diario, a lo que no le damos importancia pero que implica una serie de factores muy diferentes y difíciles de manejar. Tenemos que tener coordinación visual y táctil, saber cómo funciona cada una de las prendas que nos ponemos, tener equilibrio y saber cuando lo necesitamos, conocer nuestro cuerpo… No es extraño que esta tarea sea tan compleja para los niños pequeños, que tardan en aprenderla.

Esta tarea ha resultado más compleja de lo que parece dado que los investigadores han tenido que emular el comportamiento de la ropa, cómo se pliega, si se estira o no y cuánto así como la gravedad, que puede afectar a la hora de vestirnos.

En el vídeo que han publicado estos investigadores se ve cómo han usado diseños en 3D para que una inteligencia artificial les enseñara a vestirse. Esto abre un campo grande cuando se pueda a aplicar no sólo a software sino también a robots.

Para lograr que los personajes animados aprendieran han tenido que descomponer cada una de las acciones en elementos menores. Es decir, si vas a ponerte una camiseta sabes que la acción se divide en otras más pequeñas, como meter un brazo en una manga, luego otro y luego la cabeza, para finalmente bajar la prenda a la cintura. Este tipo de acciones es lo que han tenido que aprender los personajes virtuales mediante el ensayo de prueba y error.

Esta inteligencia artificial lograba incluso corregir desviaciones en las acciones de los personajes, logrando que finalmente llegaran al mismo punto, a vestirse de forma autónoma.

El siguiente paso será realizar estas acciones con las prendas inferiores, dado que entran parámetros distintos en juego, que complejizan incluso más esta tarea.