Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

Siempre se ha dicho que la legislación va por detrás de la sociedad, que la velocidad a la que cambian las herramientas y servicios tecnológicos es inalcanzable para el lento proceder de los jueces y legisladores. Pero tarde o temprano, todo llega. Youtube lleva ya más de una década con nosotros y en se tiempo ha pasado de ser una página donde subir vídeos a un competidor real de la televisión. Y a diferencia de las cadenas de televisión, que están regladas por una serie de normas diseñadas por los diferentes parlamentos nacionales, Youtube no tiene legislación.

Esto es lo que ha querido cambiar el parlamento Europeo al aprobar la modificación de la Directiva 2010/13/UE (Descarga el PDF)que afecta a la prestación de servicios de comunicación audiovisual. En concreto se han centrado en los portales de alojamiento de vídeos, que aunque no se restringen al poderoso Youtube, tienen en él la principal cara pública.

Youtube deberá posicionarse y censurar si es necesario

El mayor cambio de esta reglamentación es el que pone a Youtube en una nueva posición, la de impedir que los vídeos que se suban a su plataforma sean perjudiciales para los niños o inciten a cualquier persona al odio hacia otros. En su artículo 28 ter dice (negritas nuestras):

1. Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 12 a 15 de la Directiva 2000/31/CE, los Estados miembros velarán por que los prestadores de plataformas de intercambio de vídeos sujetos a su jurisdicción adopten las medidas adecuadas para proteger:
a) a los menores de los programas, los vídeos generados por usuarios y las comunicaciones comerciales audiovisuales que puedan perjudicar su desarrollo físico, mental o moral, de conformidad con el artículo 6 bis, apartado 1;
b) al público en general de los programas, los vídeos generados por usuarios y las comunicaciones comerciales audiovisuales que inciten a la violencia o al odio dirigidos contra un grupo de personas o un miembro de un grupo por cualquiera de los motivos mencionados en el artículo 21 de la Carta.

No podrá haber censura previa

En el mismo documento se indica que la censura previa de un tipo de contenido no será válida por lo que no se podrá impedir directamente que se suban videos de una temática por miedo a que alguno incluya algo que sea ilegal:

Dichas medidas no derivarán en medidas de control previo ni en el filtrado de los contenidos subidos que no se ajusten al artículo 15 de la Directiva 2000/31/CE.

Los estados decidirán si las medidas tomadas son válidas

Uno de los apartados más polémicos de la sentencia es la que da potestad a los estados para decidir si las acciones tomadas por las empresas de vídeos son válidas o no. Es decir, en la práctica los estados pueden influir en el tipo de acciones que tomarán las empresas por lo que la ideología política de cada gobierno podría afectar al desarrollo de las mismas.

5. Los Estados miembros establecerán los mecanismos necesarios para evaluar la idoneidad de las medidas a que se refiere el apartado 3 adoptadas por los prestadores de plataformas de intercambio de vídeos. Los Estados miembros confiarán la evaluación de dichas medidas a las autoridades u organismos reguladores nacionales.

Varios Youtube según los países

Esta normativa abre las puertas a que las diferencias entre lo que ve un ciudadano de un país y de otro en Youtube sean incluso más diferentes de lo que lo son ya. Incluso dentro de la propia Europa hay gobiernos no ya de diferente signo político sino con una percepción de la realidad muy diferente del resto.

Algunas de las decisiones tomadas en países como Polonia o Italia por parte de algunos gobernantes podrían trasladarse sin muchos problemas a la red. Esto afectaría no sólo a las plataformas de vídeos, sino también a la forma en la que la gente se informa a través de ellas.