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El disco de música compuesto sólo con los pitidos del ordenador

El disco de música compuesto sólo con los pitidos del ordenador

Un artista ha publicado un disco de música creado con PC Speakers, una tecnología ya obsoleta que nos ayudó en incontables ocasiones con nuestro ordenador.

Hoy en día cada vez es más raro, pero durante décadas todos los ordenadores tenían un “pito”; un pequeño altavoz principalmente pensado para emitir avisos sonoros llamado PC Speaker. Por ejemplo, cuando se enciende un ordenador lo habitual era escuchar uno o más pitidos; dependiendo de la cantidad y la duración, era posible discernir el problema que tuviese el ordenador.

Si sólo sonaba un pitido, todo iba bien; pero si empezábamos a escuchar más de uno, o pitidos largos, teníamos que buscar la lista del fabricante de la BIOS para saber qué estaba pasando. Por ejemplo, si había un error en la memoria, o la gráfica no daba señal de vídeo. Gracias a que el primer ordenador de IBM incorporaba este “beeper”, la mayoría de clones y sistemas lanzados desde entonces también lo incluyeron.

El disco de música creado con PC Speakers

El PC Speaker fue nuestra salvación en muchas ocasiones, pero no era para lo único que servían. Como venían incorporados en la mayoría de ordenadores, algunos desarrolladores se dieron cuenta de que podían ser usados para sus videojuegos. Hay que decir que normalmente era la última opción, ya que estos altavoces sólo tienen una fidelidad de un bit; así que sólo pueden reproducir pitidos de variedad limitada. Si realmente querías un buen sonido en tu PC, te comprabas una tarjeta de sonido dedicada.

Aún así, era una opción que siempre estaba ahí, ideal para juegos simples o pensados para ordenadores baratos. Lo que los creadores de entonces consiguieron con tantas limitaciones es sorprendente; pero no tan sorprendente como lo que ha conseguido Alex Semenov (Shuri) con su nuevo trabajo: “System Beeps”, un disco de música creado con PC Speaker en exclusiva.

Aunque te pueda parecer un “revientatímpanos”, escúchalo: la variedad de melodías y tonos que Shuri ha conseguido es tal que no parece que venga de un altavoz tan pequeño. De hecho, nos recuerda mucho a la música chiptune que tanto éxito tiene entre nostálgicos, si acaso un poco más “dura”. El proceso de creación es asombroso, y una lectura recomendable para músicos.

Lo mejor es que el álbum ha sido liberado con una licencia Creative Commons. No solo lo podemos descargar, sino también conseguir el código fuente, modificarlo y ejecutarlo por nuestra cuenta en MS-DOS. O, de manera alternativa, podemos escuchar el álbum en Youtube y comprarlo en BandCamp a partir de siete dólares.