Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

Bloques de hormigón de 23 toneladas que se pueden mover a mano

Bloques de hormigón de 23 toneladas que se pueden mover a mano

Científicos del MIT han desarrollado bloques de hormigón que se pueden mover a mano, inspirados en construcciones clásicas.

Las técnicas de construcción han mejorado mucho en el último siglo, y la humanidad ha sido capaz de construir edificios que eran impensables hasta no hace mucho; desde rascacielos que realmente parecen tocar el cielo a estructuras imposibles.

Pero aún así, las construcciones de la antigüedad aún despiertan admiración y confusión. ¿Cómo fueron capaces los arquitectos y obreros de hace miles de años construir estructuras tan grandes con piezas tan pesadas? El laboratorio de diseño del MIT, en colaboración con la empresa CEMEX han desarrollado una posible respuesta: bloques de hormigón que se pueden mover con la mano, sin ningún tipo de herramienta o maquinaria.

Bloques de hormigón que se pueden mover fácilmente

Estas piezas de hormigón son incluso más altas que una persona, y pesan aproximadamente 25 toneladas cortas (22,6 toneladas). Lo realmente innovador está en su diseño, que ha sido pensado para que las partes puedan encajar formando estructuras estables.

Además, los bordes redondos y la presencia de agujeros en los que insertar puntos de agarre permite a los trabajadores simplemente mover las piezas y hacerlas rodar con un esfuerzo mínimo. El centro de gravedad de cada parte ayuda a la estabilidad. La clave está en usar el propio peso del trabajador para mover las piezas sin hacer fuerza; como por ejemplo, escalones en los que se pueden montar para cambiar la pieza de posición. Cuando juntas varios, puedes incluso crear una escalera que te permita seguir construyendo una segunda hilera.

Se suele decir que “más vale maña que fuerza”, y este es uno de los mejores ejemplos de ello. Estas piezas están inspiradas en estructuras antiguas como Stonehenge o las estatuas Moai, y son fruto de un estudio que lleva desde el 2014 analizando monumentos y edificios. Los investigadores aplicaron lo que aprendieron a estas piezas de hormigón, y ahora están demostrando sus posibilidades al mundo. Puede que los edificios del futuro sean construidos con partes inspiradas en este ti po de estudios.